ilusiones y obsesiones que crecen como árboles

Lo he leído en el metro, en la cama antes de dormir, sentado esperando a que me atendieran en un banco, en alguna cafetería, en la cocina de mi casa de noche, sentado a la mesa en un restaurante de menú en Villena, en la mesa del profesor esperando a que entraran los alumnos para darles clase de PRL en un cooperativa agrícola.
Me encanta la descontextualización. En el caso que me ocupa no es difícil conseguirla. Conforme lo vas leyendo –siempre acompañado por su música en la jukebox de la memoria- te das cuenta del calado espiritual. Sí, espiritual; no hablo ya de poesía, de sus tropos y sus hallazgos, sino de su visión del mundo y de la vida.
Dormidos en el abrazo/ de la tierra/ mi vida y yo,/ y en la consulta al infinito/ un camino recto hacia la luz.
Soñando con el abrazo/ de la tierra,/ dormido en él./ Yendo y viniendo entre mi mundo/ y el otro que de todos es.
Le gustaba mucho la física y, en concreto, la astronomía. Hombre, mira tú qué cosas.

Publicado por Demipage. Impecable, como siempre. Este es el enlace al blog de la editorial donde hay reseñas interesantes acerca del libro. Por cierto, se titula ¿Y si pongo una palabra?









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